¿Alguna vez te preguntaste por qué después de navegar por un determinado sitio web, que te ofrece un producto atractivo y que se ajusta a tus intereses, aparecen repetidos anuncios que te recuerdan que lo visitaste recientemente? Eso, que para algunos usuarios puede resultar molesto, es obra de una campaña de remarketing.

El remarketing es una forma de publicidad online que les permite a las compañías que prestan servicios digitales, mostrar anuncios a personas que ya han visitado su página, pero que no llegaron a completar el proceso de compra.

Técnicamente, cuando alguien visita tu sitio se le instala una “cookie” de seguimiento. A través de las cookies, podemos obtener información sobre los potenciales compradores: desde aquellos que “solo están mirando” hasta los que ya han comprado, y a los que podemos convencer para que compren más.

El siguiente paso es crear listas de públicos y audiencias. Para ello, podemos establecer etiquetas personalizadas y elaborar un mensaje distinto para cada una de ellas. Por ejemplo, si el objetivo es aumentar las ventas a clientes actuales, podemos crear una lista que incluya sólo a visitantes del sitio que ya hayan comprado algo.

Esto nos permite elaborar una estrategia dependiendo de la fase del ciclo de compra en que se encuentre el consumidor. Es decir, el mensaje será más invasivo si el usuario llegó a agregar un producto al carrito que si simplemente navegó por la home.

Debemos tener en cuenta que si la primera vez el usuario no completó el proceso de compra, mostrarle lo mismo, en las mismas condiciones, no tendrá mucho sentido. En cambio, si lo llevamos a un sitio que venda productos o servicios similares, o si modificamos la página que visitó previamente, entonces lograremos atraer su atención y haremos valer la estrategia de negocio.

Sin embargo, aunque mostrar un anuncio en repetidas ocasiones puede ser beneficioso para las empresas, también suele resultar incómodo para muchos usuarios de la red. Por eso, si decidimos elaborar una estrategia de remarketing, debemos tener en cuenta tres puntos clave:

  • Segmentar correctamente a los usuarios.
  • Adaptar el mensaje según la fase de compra en la que se encuentre el consumidor.
  • Limitar los anuncios para no agobiar a los potenciales clientes.

Al llevar a cabo una campaña de remarketing, no sólo tendremos un mejor impacto sobre los posibles compradores, sino que además lograremos aumentar la presencia de marca en el entorno digital. La clave está en conocer a los usuarios y ofrecerles, mediante un mensaje tentador, aquello que no encontraron la primera vez.