Así como los cineastas deben tener la capacidad de contar buenas historias para atraer al público y conseguir que sus películas sean vistas por miles de personas alrededor del mundo, desde los inicios del marketing, las empresas también han tenido la necesidad de “contar cuentos” para conectar emocionalmente con sus clientes y conseguir mejores resultados en sus negocios.

Esta técnica, conocida con el nombre de storytelling, es aquello que permite generar relaciones sólidas y duraderas con los consumidores. Una historia bien contada puede hacer la diferencia entre un producto sencillo y uno inspirador. La clave está en saber qué comunicar y cómo comunicarlo, y es allí donde reside la importancia del storyteller.

“Las personas olvidarán lo que dijiste y lo que hiciste, pero nunca olvidarán como las hiciste sentir”, dijo una vez Maya Angelou, actriz y cantante estadounidense. En este sentido, el storytelling no se trata solo de contar, sino también de provocar una sensación diferente en el público. Una historia inspiradora, que apele a los sentimientos de los usuarios y los invite a conectarse emocionalmente con la marca, es una de las claves para posicionarse en el mercado y conseguir buenos resultados.

¿Cuáles son las claves para contar una buena historia?

  • Es fundamental conocer cuáles son los motivos que guían a tu negocio, más allá de lo económico.
  • El mensaje debe ser sencillo y fácil de recordar. Se trata de hablar de negocios de una manera menos fría y generando una sensación de cercanía con los potenciales clientes.
  • La historia debe reflejar los valores de la marca. La clave está en encontrar aquello que distingue a tu empresa de otras organizaciones.

Cuando se utiliza la técnica del storytelling, es indispensable seguir una secuencia narrativa: todo cuento tiene un inicio, un nudo y un desenlace. Es fundamental que la marca o el producto que vendemos tengan un papel dentro del relato. Si no lo hacemos, corremos el peligro de vender una gran historia pero que nadie asocie a nuestra empresa. Para terminar, asegurate de dejar un último mensaje que cause emoción y sorpresa.

Siguiendo todos estos pasos y difundiendo tu relato de manera adecuada en los distintos medios digitales, llegarás a tus potenciales clientes de una manera distinta, consiguiendo nuevos y mejores resultados. En definitiva, no hay nada como el poder de una buena historia.

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